Testimonio

¿Cuánto pesa la pena?

By 7 Febrero, 2019 No Comments

Me enfocaré para escribir esto porque soy un poco dispersa y me puedo ir fácil por las ramas y no es ése el mensaje que me interesa poder dar. Tengo 26 años, soy la cuarta de 5 hermanas. Siempre he sido muy cercana a mis hermanas, somos un mini aquelarre, además de tener 4 sobrinas. Es curioso que siendo puras mujeres nunca nos hemos prestado la ropa ni los accesorios, partiendo porque todas tenemos gustos muy distintos y formas de cuerpo muy diferentes, también.

Yo, en lo personal, en el colegio era muy delgada pero luego subí bastante de peso. Nunca fue un tema en mi vida: conocía mi cuerpo, lo que me hacía ver a gusto, nunca me sentí gorda ni siquiera cuando iba a comprar pantalones… aunque sí tenía consciencia de tener que dedicar tiempo para poder encontrar unos pantalones donde meter mis tutitos gordos (cuando encontraba alguno bacán, me comprar dos). Pero, bueno, eso no me generaba mayor ruido. Iba al gimnasio porque tengo una doble escoliosis, por ende, debo mantener la musculatura de mi espalda para que no me produzca dolor. El traumatólogo siempre me decía que debía bajar de peso (porque tenía sobrepeso)… pero yendo al gimnasio, con una rutina para mi espalda, me iba bien en la vida.

El año pasado fue muy doloroso: mi hermana mayor falleció el 2 de julio, de forma repentina, justo un día después de su cumpleaños. Aún no sabemos bien qué fue exactamente lo que sucedió.

Aún siento que me cuesta asimilar ese momento y todo lo que vino después. Entre el dolor, la pérdida, tratar de contener a mi mamá y a mis sobrinas, y todo lo que ha sido el proceso posterior, es que decidí ir a la psicóloga porque no estaba controlando mi ansiedad: no estaba durmiendo, no estaba descansando, me estaba aislando del mundo, dejé de ir al gimnasio por quedarme en la casa, estaba teniendo problemas de concentración en el trabajo, y no tenía tolerancia a nada. Con la psicóloga siento que voy manejando mejor todo. De verdad, pedí ayuda a tiempo aunque aún tengo demasiada pena.

Como estaba aislada del mundo, decidí empezar a salir de nuevo, de a poco, y ahí viene algo que me tiene agotada. Primero, me encontré con una compañera de la U en el metro. Me saludó y me dice ‘¡qué delgada estás, te ves súper bien! Y recuerdo que, después de ese encuentro, me di cuenta que estaba mucho más delgada que antes. Un ex compañero de trabajo un día me dijo: ‘¿Qué estás haciendo? ¡Te felicito, te ves súper!’. Para mi cumpleaños, que fue el 15 de noviembre, mucha gente que me saludó también comentó que estaba más delgada y que me veía bien. Incluso me regalaron harta ropa. Un día mi mamá, en modo de preocupación de madre, me preguntó si quería llevar comida de la casa para almorzar todos los días. Me di cuenta que mi ropa me estaba quedando muy grande y que no me quedaba bien como antes. Ese fin de semana saqué mi ropa de verano y nada me quedaba bueno: todo era extremadamente grande para mí y fue triste. Decidí pesarme: yo pesaba 74 kilos el verano pasado y, ese día, la balanza mostró que pesaba 59 kilos con 200 gramos, con ropa y zapatos.

¿Cuánto pesa la pena? Acabo de sacar la cuenta y pesa alrededor de 15 kilos. 15 kilos que a mí me importan un rábano porque mi hermana ya no está acá, mis sobrinos no tuvieron a su mamá en navidad, mi mamá está pasando por el dolor más grande que puede sentir una madre, y aún no sabemos qué le pasó a mi hermana. Todos en mi familia intentamos salir adelante juntos, todos los días. Tengo pena y ganas de llorar cada vez que hablo de ella o me acuerdo de ella durante el día. Me tiene aburrida que me diga que me veo bien así de delgada, o que me pregunten qué dieta hice, y si me costó mucho bajar de peso. ¿Por qué la gente cree que bajar de peso está bien? No, no está bien, en mi caso refleja todo lo contrario. Yo estaba feliz y sana antes; ahora soy una flaca con pena. Entonces, por qué chucha lo tenemos normalizado de esa forma. Yo sé que no soy muy extrovertida así que no ando contando a todo el mundo que mi hermana murió. Ahora, sin embargo, de verdad preferiría hacerlo para que en vez de preguntarme sobre dietas me dieran un abrazo.

Creo que si yo viera a alguien que haya bajado de peso de forma tan abrupta, le preguntaría qué le pasó y no iría directamente a felicitarle. En ese sentido, es triste pensar que para la sociedad bajar de peso y estar delgada está bien, sin cuestionar nada.

Sanar
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