Testimonio

Recomiendo: gritar

By 31 Enero, 2019 No Comments

Hace un tiempo abusaron sexualmente de mí y hace poco lo denuncié a través de redes sociales. Al momento de gritar, y con esto me refiero al hecho de haberlo anunciado públicamente, sentí que, a pesar de que mi abusador seguiría siendo por siempre el victimario, yo salía del papel de víctima y me convertía en mucho más, en alguien con mucho más poder.

Y es que gritarlo fue parte de mi proceso de sanación. Me sentí dueña de mi libertad por primera vez desde que esto comenzó. Con esto no quiero decir que “si no gritas, no sanarás” o que “no gritar está mal”. Cada una encuentra su forma de sanar y de ser más que una víctima. Lo importante es que nadie te imponga la forma de hacerlo: éste es tu proceso.

Sin embargo, no dejaré de recomendar el grito. Muchos pueden asumir que lo harás por venganza o por alguna necesidad infantil de atención; mientras que muy pocos (o nadie, tal vez) entienda el verdadero motivo. Pero son esos pocos y tú misma quienes te darán el impulso. Luego de haber gritado sentirás el poder, habrás movido un poco el mundo, habrás hecho un aporte a esta lucha que aún no acaba. Incluso, habrás dado valor y aliento a otras personas que lo necesitan en circunstancias similares. Porque sí, es grato saber que no estás solo, es grato saber que hay personas que han podido salir adelante incluso con más fuerza que antes, y por eso es grato para mí haber compartido y gritado esta parte de mi historia.

Me hubiera gustado poder alcanzar esta fuerza que siento antes de haber tenido que vivir lo que viví. Sin embargo, ya ocurrió, yo no lo elegí, pero ahora elijo salir adelante, y dejar este recuerdo no tan solo como un suceso lamentable sino algo que me hizo más valiente y medio enseñanzas.

Espero que ninguna otra mujer tenga que pasar por situaciones abusivas para encontrar la fuerza que llevan dentro y reconocer lo mucho que valen. Espero que todas reconozcamos nuestro valor antes que algo malo llegue a pasar. Espero que sacar nuestras voces ayuda a erradicar el problema para que ninguna de nosotras sienta miedo desventaja sólo por ser mujer.

Nosotras podemos cambiar el mundo: no hay nada que callar, no hay nada que ocultar. Convirtamos nuestras penas en bronca y no dejemos que nadie nos pase por encima.