Testimonio

Secreto a voces

By 3 Diciembre, 2018 No Comments

Gracias a otro testimonio me animo a escribir lo que sucedió conmigo. Soy mujer, no heterosexual, tengo 19 años, y también las “princesas Ana y Mía” vulneraron mi cuerpo. Ni recuerdo por qué empecé a vomitar pero toda la vida me había sentido guatona (hasta ahora). Desde los 13 años que vomitaba a escondida de todxs. No entiendo como nunca nadie me escuchó. Con el paso del tiempo tomé bastantes técnicas que cualquiera que vomita con frecuencia las adquiere. Con el mismo paso del tiempo comencé a pololear con una chiquilla con los mismos hábitos de “princesa”: contaba las calorías, tenía atracones, se producía vómitos y heridas varias, lo “típico”. Si no hubiese sido por amor ninguna deja esto (les juro que dejamos de vomitar, con los años nos pegábamos tremendos bajones).

Ha pasado harto tiempo ya, ella y yo ya no estamos juntas, terminamos hace mucho. A pesar que ya no vomito, nunca se van del todo los malos pensamientos de alguien que haya padecido algún trastorno alimenticio (o quizás sí, pero yo le desconozco).

Espero de todo corazón que las futuras generaciones sean segurxs de sí mismxs, que tengan y cultiven el amor propio por sobre todas las cosas ya que este tipo de acciones son sumamente violentas contra nosotrxs mismxs y nos dejan muy vulnerables. Yo estoy trabajando para eso (creo que ahora soy una especie de princesa Alisa).

Gracias a La Rebelión del Cuerpo por hacer visible un secreto a voces 🙂