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¡Basta de abusos! Las estudiantes se toman la palabra

By 14 Mayo, 2018 No Comments

Por Nicole Fuenzalida para La Rebelión del Cuerpo

 

Hace aproximadamente tres semanas ha comenzado un movimiento estudiantil radicalmente diferente al de otros años. “Diferente” porque hoy son las estudiantes (sí, las) quienes  protagonizan una movilización estudiantil que busca promover la igualdad de género tanto dentro como fuera de las aulas, una temática “impensada” o “secundaria” en las movilizaciones estudiantiles de años anteriores. Con esto, no decimos que las estudiantes no han estado involucradas en los eventos del 2006 y 2011, por ejemplo, sino que la reciente movilización tiene a las mujeres como protagonistas principales. ¿La razón? Es que ante el creciente número de denuncias en distintas instituciones educativas, como por ejemplo la Universidad de Chile luego de los casos de denuncias contra los profesores de Leonado León y Fernando Ramírez, se vieron en la obligación de crear protocolos de acción en casos de abuso y acoso sexual. ¿El resultado? Denuncias interminables, procesos estancados, acusados a los que no se les infringe ninguna sanción. El movimiento, entonces, es impulsado desde el hastío de las estudiantes ante protocolos que no pasaron la prueba de fuego en su ejecución y que, finalmente, no cumplen su función primordial; proteger a las mujeres en sus propias comunidades.

El caso considerado la “chispa” del proceso, y uno de los ejemplos más decidores de la ineficacia de los protocolos, es el caso de una denuncia de acoso sexual y laboral llevada a cabo por una estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile contra el académico y, además, ex integrante del Tribunal Constitucional, Carlos Carmona. Si bien Carmona fue sancionado, tuvo la posibilidad de apelar ante al dictamen mientras la denunciante, luego de un largo proceso, aún no tiene acceso al expediente del sumario realizado por la Casa de Bello. Son éstas las condiciones que privilegian a los denunciados, mientras que las denunciantes no sólo ven expuestas al denunciar sino que,  además, deben someterse a tratos desiguales por parte de las autoridades encargadas de ejecutar los protocolos.

 

¿Qué proponen las estudiantes ante la ineficacia de los protocolos?

Al día de hoy, y en pleno crecimiento del movimiento, no existe un petitorio unificado; sin embargo, las demandas convergen ante las similitudes en las situaciones de encubrimiento e ineficiencia en    que distintas instituciones educacionales se han visto involucradas.

Para las estudiantes movilizadas, el problema no radica solamente en el diseño de los protocolos, sino que se trata de un problema estructural. Así, el problema se origina en la estructura sexista del sistema educacional nacional, en donde aún existen carreras “para hombres” y carreras “para mujeres”, se ejerce violencia de género e institucional hacia las estudiantes, académicas y funcionarias, hay pocas oportunidades paras las madres que acceden al sistema educativo, hay una creciente masculinización de las carreras más afines al mercado, y un sinfín de prácticas que responden a la dinámica del sistema patriarcal. Por ello, las demandas de las estudiantes están centradas en la instauración de un modelo educativo no sexista, que involucre la capacitación de académicos y funcionarios en género, la modificación curricular que incluya tanto cursos obligatorios con perspectiva de género como la inclusión de la perspectiva de género en las asignaturas, la presencia de más mujeres en cargos relevantes (a nivel académico y administrativo), la inclusión de autoras en las bibliografías de los cursos y la mejora en los protocolos para casos de abuso y acoso sexual en las instituciones, entre otros.

 

¡No están solas!

Como era de esperarse, luego que las primeras tomas protagonizadas por mujeres adquirieran notoriedad pública, estas acciones comenzaron a replicarse tanto en Santiago como en otras regiones del país. Mediante paros, tomas, y marchas convocadas, mujeres de diversas casas de estudio han salido a manifestar su apoyo. Hasta el día miércoles 10 de mayo, las instituciones con carreras o facultades movilizadas son las siguientes: Universidad Austral, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), Universidad del Desarrollo (UDD), Universidad  Federico Santa María (UTFSM), Universidad de Valparaíso (UV), Universidad  de Concepción (UDeC), Universidad ARCIS, Universidad de Los Lagos, Universidad de Chile, Universidad del Bío Bío, Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE), Universidad del Mar, Universidad de la Frontera (UFRO), Universidad Católica de la Santísima Concepción y el Liceo 1 Carmela Carvajal. Otras universidades han llevado a cabo actividades de reflexión como la Universidad Alberto Hurtado y la Pontificia Universidad Católica de Chile (campus San Joaquín).

El respaldo a estas demandas no sólo proviene de las estudiantes, diversas académicas de la Facultad de Derecho y la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, se han sumado a la urgencia y pertinencia de estas demandas mediante cartas de apoyo, mientras que este jueves la Ministra Isabel Pla, sostuvo su apoyo al movimiento diciendo “las demandas de las estudiantes forman parte de nuestra causa. La equidad de género está en nuestro programa de gobierno y este ministerio lo tiene como causa central”

Desde la Rebelión del Cuerpo queremos aplaudir a las estudiantes movilizadas. Queremos señalar que comprendemos y apoyamos  la necesidad de instaurar estas discusiones en el ámbito educativo; y, por eso, queremos decirles a todas las mujeres que no están solas, que se ha sentado un nuevo precedente en la lucha por nuestros derechos.

 

 

**Texto editado por Camila Mella y Camila Olazo.

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