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El retoque se enfrenta a #MeToo. Adivina quién gana

By 17 Enero, 2018 No Comments

El impulso de las mujeres, ya sea como candidatas a cargos políticos o como voces que expresan su opinión como parte del movimiento #MeToo, ha desafiado otra de las prácticas tradicionalmente sagradas: el retoque de imágenes de belleza a una perfección inalcanzable.

Esta semana, CVS, la gigante farmacéutica estadounidense, ha prometido dejar de “alterar sustancialmente” todas las imágenes asociadas a sus productos de belleza, en las tiendas, en su sitio web, y en las redes sociales. A partir de abril, las fotografías que las mujeres ven cuando van a comprar un labial, un perfume, o crema hidratante de la marca CVS no estarán arregladas, no se les habrá aplicado un corrector de color o no habrán sido remasterizadas de otra manera para producir una inseguridad abrumadora en el cliente.

“Fue realmente una respuesta a la conversación más grande que las mujeres están entablando en torno a su propio nivel de empoderamiento en la sociedad”, dijo Helena Foulkes, la presidenta de CVS Pharmacy y vicepresidenta ejecutiva de CVS Health.

En otras palabras, no ser cómplices de enviar un mensaje a las clientas sobre no ser suficientemente buenas al mostrarles imágenes de mujeres que deberían aspirar a ser, sabiendo que tales aspiraciones son en verdad imposibles porque incluso las mujeres en las fotos en realidad no se ven como lo hacen en las fotos.

Esto es más o menos donde hemos estado durante los últimos años, aunque también es cierto que se ha estado produciendo un gran rechazo. ¿Recuerdan la indignación en las redes sociales el año pasado debido al retrato oficial de Melania Trump de la Casa Blanca? El cual era tan borroso y suave que parecía que los ángeles estuvieran a punto de empezar a cantar.

Como Bonnie Fuller escribió en ese entonces, “Hay Photoshop, y luego está el Photoshop”.

Además de prometer no alterar sus propias imágenes, CVS está pidiendo a todas las marcas que vende (empresas como L’Oréal, Maybelline y Coty) que hagan lo mismo, o que etiqueten clara y visiblemente las imágenes como “modificadas”. La empresa ha creado lo que se llama una “marca de belleza” (¿captaron eso?), que luce como un corazón dentro de un círculo roto. Se les aplicará a todas las imágenes para señalar la veracidad en la publicidad. CVS empezará a aplicar gradualmente el nuevo sistema en abril y se espera que esté completo para el año 2020.

¡Prepárense para las patas de gallo! ¡Para las líneas de expresión! Las ocasionales manchas de la edad y una ojera o dos. Es difícil de imaginar, ¿cierto? Hemos vivido en un mundo retocado por tanto tiempo que sería impactante el poder ver un poro.

“Sentimos que es importante ser tan transparentes y auténticos como sea posible con las mujeres que entran a nuestras tiendas”, dijo la Sra. Foulkes. “Queremos ser claros con el tema y hacer de la belleza algo que haga a las mujeres sentirse bien, en lugar de no ser lo suficientemente buenas”.

Ese es un muy buen… extracto, pero plantea la pregunta sobre qué significa “sustancialmente alterado”. Después de todo, “no alterado en absoluto” crea una especie de vacío para los que participan. Borrar un grano por aquí y una línea de expresión allá podría no parecer sustancial para una marca, pero puede serlo para un individuo. Hay una escala variable de lo que constituye transparencia para la mayoría de nosotros y no somos nosotros los que venden productos de cuidado de la piel.

De acuerdo con el comunicado oficial de CVS, la empresa define “sustancialmente alterado” como “cambiar o mejorar la forma, tamaño, proporción, color de piel u ojos de una persona, arrugas o cualquier otra característica individual”. Sin embargo, no el peinar un cabello despeinado (por sugerir un ejemplo que podría escabullirse).

“Es una conversación que estamos llevando a cabo con nuestros socios”, dijo la Sra. Foulkes. “Si una actriz famosa aparece para una sesión fotográfica y ha trabajado hasta muy tarde en la noche por lo que tiene ojeras bajo sus ojos, ¿el arreglarlo es alterar sustancialmente su imagen? Yo creo que lo es, pero otras personas pueden pensar lo contrario”.

Esta pregunta no es sólo un ejemplo antiguo cualquiera. En el 2011, Lancôme, que es parte de L’Oréal, tuvo problemas con la Autoridad de Estándares de Publicidad (Advertising Standards Authority) del Reino Unido debido a un anuncio de Julia Roberts para su base Teint Miracle en el que la actriz aparecía milagrosamente iluminada desde adentro, sin ninguna línea o grano visibles. El problema fue, mencionó la autoridad que prohibió el anuncio, que su resplandor era probablemente debido más al trabajo de postproducción digital que al producto en sí.

Del mismo modo, en el 2014, Diane Keaton dio un discurso en los Globos de Oro en toda la gloria de sus 68 años, sólo para aparecer con la piel de una veinteañera en un anuncio de L’Oreal esa misma tarde, un contraste que fue ampliamente ridiculizado.

Mientras a menudo nos quejamos de los efectos negativos que el retoque puede tener en las imágenes corporales de las niñas, la Asociación Médica Estadounidense lo ha identificado como un problema de salud: el impacto de un tratamiento como el de Keaton puede ser igualmente perjudicial para nosotras mujeres más maduras, incluso si en teoría se supone que debemos saber mejor (o al menos ser capaces de reconocer lo imposible o improbable, cuando lo vemos).

Después de haber asistido a muchos desfiles de moda en los que modelos con más años salen a la pasarela, me he impresionado con la discrepancia entre la realidad y la representación. Sin importar cuán bien se vean (muchas de ellas son mujeres increíblemente hermosas en sus cuarentas), sus cuerpos y caras usualmente no se parecen en nada a las páginas de las revistas de moda. Ellas tienen grasa en la espalda. Incluso tienen granos ocasionales. Tienen lo que mi hijo de al medio una vez llamó “esos hoyos en tu cara” (poros).

Por supuesto, sólo en sus fotografías no los tienen. Pero quizás pronto los tengan.

Han existido movimientos en contra del retoque anteriormente. El noviembre pasado, Lupita Nyong’o criticó públicamente a la revista Grazia UK por borrar su cola de caballo. En 2016, Pirelli publicó un calendario sin retoques por primera vez y consiguió que mujeres como Nicole Kidman, Julianne Moore y Helen Mirren posaran sin filtros. Pero las noticias de CVS llevan la iniciativa a un nuevo nivel, gracias a su tamaño: 7 mil 900 tiendas independientes en los Estados Unidos vendiendo artículos de belleza, con un promedio de 53 metros cuadrados por tienda dedicados al sector, y 5 millones de personas pasando por las tiendas diariamente, 80% de los cuales son mujeres.

Esos son un montón de ojos. Oye, espera… ¿tienes los ojos irritados y llorosos? Yo, también.

 

*El texto original corresponde a “Airbrushing Meets the #MeToo Movement. Guess Who Wins” escrito por Vanessa Friedman y publicado por The New York Times el 15 de enero de 2018. Traducción realizada por María Loreto Araya para La Rebelión del Cuerpo.

 

 

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